Cuestión de gustos
Hay tantos tipos de expresión como personas. Siempre hay un modo en el que somos más nosotrxs mismxs. Es así, lo tuyo puede ser la pintura, la música, el deporte, la fotografía, la cocina, la jardinería, los juegos de mesa o unas cervezas en una terraza del barrio. En general, nos cuesta expresarnos y más aún cuando se trata de sentimientos, porque es más fácil hablar de cosas que no nos tocan y con las que no nos exponemos directamente. Me asombra el pánico escénico que le tenemos a hablar de lo que nos duele o puede llegar a doler si lo decimos en voz alta. Muchas veces es más fácil desnudarse delante de alguien de forma literal que figurada. La figurada implica muchísimos más riesgos de los que se ven con la luz encendida o apagada, cuestión de gustos. En mi caso, desde que tengo uso de razón he escuchado lo siguiente "a ti no te gusta mucho hablar de ti misma, ¿no?", a lo que yo contesto riéndome, porque eso significa que esa persona ya me conoce más de lo que me espera...