Desaprender lo aprendido: cuestiónalo todo


Los seres humanos desde que nacemos estamos en constante comunicación con el entorno y con las personas que nos rodean. Es así cómo conocemos el mundo, a través de las interacciones que llevamos a cabo con los demás. De este modo, vamos conformando nuestro imaginario colectivo, ese conjunto de símbolos, imágenes y percepciones que dan forma a nuestra realidad.

Partiendo de la base de que no existe una única versión de la realidad, pocas veces nos cuestionamos la nuestra. Me explico. A menudo, vemos aquello que queremos ver porque justifica nuestro comportamiento y porque nos es más fácil crear una realidad que cuadra con todo aquello que sentimos. Proyectamos nuestra propia realidad y le damos forma a través del lenguaje.

Por lo que ¿podemos saber si es real todo lo que vivimos o si es una mera proyección de aquello que queremos ver? Si tenemos problemas a la hora de establecer esto, ¿cómo podemos esperar ser objetivos a la hora de narrar una noticia? ¿Y podremos serlo también a la hora de leerla? ¿O de forma inconsciente la asociaremos con las percepciones que tengamos ya en nuestro imaginario?

Es algo natural y casi inevitable el leer algo y asociarlo al instante con nuestra manera de verlo. Eso irremediablemente nos hará sentir rechazo o comprensión según la medida en la que estemos de acuerdo con lo que leamos.

Sé que es complicado de entender y creedme, me ha llevado mi tiempo comprenderlo y ser consciente de todo lo que implica este proceso cognitivo que se genera al escribir o leer una noticia, pero considero que es necesario saberlo para poder formar nuestro propio criterio intentado ser libres de las intenciones ajenas y de nuestras propias barreras mentales o prejuicios.

Aquí cobra importancia la información que consumimos cada día. ¿Por qué? Por el hecho de que sabiendo esto, ya no podemos ser agentes pasivos a la hora de leer una noticia. Sí, es cierto que no nos han enseñado a pensar ni a cuestionarnos todo aquello que leemos, pero eso no es excusa para no ser consumidores responsables de información.

Te invito a que pruebes a leer o escuchar las noticias y te cuestiones tanto la noticia como lo que te provoca al leerla/escucharla y reflexionar sobre lo que te hace sentir. Tal vez descubras que hay ciertos temas que te producen rechazo o que te sientas más cómod@ leyendo/escuchando unos medios en lugar de otros.

Cuestiónalo todo, incluso lo que acabas de leer.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De cuando aprendí otro idioma para declararme

20 segundos de coraje

Cuestión de gustos