Ni principio ni fin: simplemente es

No era consciente de la importancia del lenguaje hasta que empecé a ver cómo narramos las migraciones. Es curioso cómo normalizamos el uso de las palabras que habitamos y con las que relatamos ciertas historias. A menudo la distancia a los hechos es la que determina las palabras escogidas como el enfoque desde el que partimos a la hora de escribir.

Esto a veces me quita el sueño, porque ¿en qué medida delimitamos nuestra realidad con el uso del lenguaje? ¿Somos conscientes del poder que tienen las palabras en nuestro día a día a la hora de conformar nuestra vida o nos hemos conformado con que "las palabras se las lleva el viento" y así nos quitamos de problemas?

Siempre es más fácil creer que nuestra vida depende del Destino, Karma, Universo...en vez de pararnos a pensar en que somos los únicos dueños y responsables de todo aquello que nos pase.
De esto también me di cuenta a partir del lenguaje, yo soy dueña de lo que digo y de lo que callo, y, según cómo formule ambas cosas, mi realidad será de una manera: positiva o negativa.

¿Y si las cosas fuesen mucho más sencillas de lo que nos han vendido y hemos decidido creer? ¿Y si nosotros fuésemos los capitanes de nuestro barco y tuviésemos el mapa y la brújula con las coordenadas exactas de a dónde queremos llegar?

Eso son para mí las letras, mi guía de ruta, a través de las cuales puedo hacer y deshacer lo andado. Mi forma de aprender y disfrutar del camino, ¿acaso no es eso de lo que trata la vida? :)

¡Bienvenidxs!

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

De cuando aprendí otro idioma para declararme

20 segundos de coraje

Cuestión de gustos