¿Recuerdas cómo viviste la llegada de tu primera menstruación?
Perdona la osadía, pero seguro que cuando viviste el “hola,
soy tu menstruación” no fue uno de tus mejores días y seguro que tampoco
entendiste mucho cuando tu madre te decía sonriendo “ya eres mujer” con una compresa en la mano. No sé tú,
pero yo tenía 11 años y me sentía cualquier cosa menos mujer.
Recuerdo que fue una época muy confusa, yo no entendía por
qué, pero una vez al mes 'esa señora' venía a visitarme acompañada de dolores y
sangre. Por lo que, o mi madre se guardaba un as en la manga o era la persona
más masoca del planeta. ¿Por qué si no iba a sonreír y felicitarme por ello? PRIMER
DRAMA DE MI VIDA COMO ‘MUJER’.
No os voy a engañar, he tardado 18 años en entender el
proceso, durante muchos años ni me planteé que hubiese una explicación para
ello, pensaba que era el caprichoso Diosito haciendo de las suyas o una carga
más que me había tocado por el mero hecho de ser mujer.
Fue el verano pasado cuando de repente tuve como ‘un ataque
de histeria’ sin venir a cuento, todo era emoción y drama y me di cuenta de que
alguna explicación “externa” tenía que haber para eso, porque teniendo en
cuenta mi realidad del momento no había razón para tanto drama o al menos no
para más del habitual ;)
Así que cuando al día siguiente me bajó la regla, hubo un
cortocircuito en mi cabeza y deduje que podía haber alguna relación en eso y
comencé a hacer un diario de mi regla. Durante meses fui poniendo cómo me
encontraba y con el paso del tiempo, empecé a ver un patrón de conducta, estado
físico y emocional.
Ahí es cuando empecé a investigar. De ahí surgió todo esto. A
partir de ese momento cambió la relación que tengo con mi menstruación y mi
cuerpo, es como si de repente todo hiciese ‘CLICK!’. Suena muy trascendental,
pero aprendes a escuchar a tu cuerpo, te empiezas a escuchar y a cambiar tu
relación contigo misma a la vez.
Ha sido este año cuando he empezado a ser más consciente de
mi cuerpo, de mi energía y de los patrones que he ido averiguando a raíz de
hacer un diario. Creo que es ahora cuando entiendo verdaderamente lo que significa e implica SER MUJER. Con 29 años y no con 11.
¿Sabes qué es lo mejor de todo?
¡QUÉ NO ESTÁS LOCA, SOLO ERES CÍCLICA!
Cuando comprendí esto, me relajé y respiré. Había una explicación científica a mis cambios de humor, a mis bajones y a los días que no puedo cerrarme bien el vaquero de lo hinchada que estoy.
Así que así es, se ha acabado el culpar a tu regla por tus cambios
de humor, cambia el chip. ENTIÉNDELA, ENTIÉNDETE. Estúdiate y empieza a entender que esos cambios tienen su razón de
ser. Empodérate y averigua cómo es tu ciclo, cómo te sientes en cada etapa y
descubre en qué momentos estás más productiva, más introspectiva o te sientes
más libre. Tómatelo como un juego. El juego de aprenderte, de mirarte al espejo
y empezar a conocerte de verdad, sin filtros. Eres tú y punto. Tú y quién eres
o quién quieres ser. Ten paciencia y quiérete mucho. Bien y bonito.
Obviamente, hay una explicación más científica a todo este
proceso, pero yo la he centrado en otros aspectos. El ciclo menstrual consta de
varias etapas que se relacionan directamente con las estaciones del año, las fases
de la luna y con diferentes arquetipos que definen cómo te puedes sentir en
cada una de ellas.
0.
Menstruación: cada mes puedes sentirte diferente
en este momento y lo importante es cómo te sientas tú. Son unos días de pura creatividad, tienes la capacidad de CREAR VIDA.
1.
Primavera: luna creciente – arquetipo de la
niña. Todo está empezando. Todo florece como en la primavera. Te sientes más en equilibrio, libertad y ligereza, como una niña que juega sin preocupaciones. Tenemos ganas de comunicarnos.
2.
Verano: luna llena – arquetipo de la madre. Corresponde
con la ovulación y se produce un balance de energías de nutrición, fuerza,
poder, protección y comprensión. En el verano nos sentimos más alegres, fuertes y seguras. Nos comunicamos mucho mejor.
3.
Otoño: luna menguante – arquetipo de la bruja.
Esta es una semana de poder creativo e intuición. Además, cobra importancia el
mundo de los sueños. En otoño comenzamos a prepararnos para el frío, es una etapa de transición antes de resguardarnos, y vamos dejando atrás todo lo que ya no nos vale como las hojas que caen de los árboles y se van preparando para otra etapa. Empezamos a tener menos ganas de comunicarnos.
4.
Invierno: luna nueva – arquetipo de la anciana.
Semana más introspectiva, más sabia y profunda. En invierno nos resguardamos del frío, tenemos cero ganas de comunicarnos y nos dedicamos más tiempo a nosotras mismas.
Cada mujer es un mundo, así que puede que tú vivas esto de diferente manera, no te preocupes. Sólo te invito a que le des otro enfoque a tu menstruación, que aprendas a entender tu propio ciclo y te relaciones con ella desde otro punto. Uno más sano, natural y libre de prejuicios. LA REGLA NOS HACE LIBRES :)
Quiérete mucho y quiérete bien <3

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