¿Cuál es tu narrativa?
A menudo reducimos las palabras a determinados contextos y limitamos su potencial. Llevo semanas dándole vueltas a que la narrativa no es algo aislado, si no que forma parte de nuestro día a día de una manera mucho más personal de la que pensamos.
Creo que todxs tenemos una. Si te paras a pensar, no paramos de comunicar en ningún momento. Nuestra apariencia, lenguaje corporal, forma de actuar, de sentir, de reír, de escribir e incluso de vivir. La forma en la que vivimos y entendemos la vida es una narrativa en sí misma. Tu actitud ante las cosas determina tu narrativa y viceversa. Si encaro mis circunstancias desde un enfoque positivo, mi narrativa también lo será y al revés.
Nada más nacer aprendes a vivir según la narrativa que tu familia ha adoptado, la cual determina tu manera de entender y relacionarte con tu alrededor. Aprendes unas costumbres determinadas, un idioma, unos hábitos, etc. Es en la adolescencia cuando te separas de esto y empiezas a buscar tu propia narrativa, aquello que te diferencia del resto, eso que te hace ser tú. Y todo cambia.
Es más, cuando te enamoras de alguien, te enamoras de su narrativa, no de su físico, o al menos no sólo de eso. La narrativa es lo que hace que el pack en conjunto te atraiga. Lo mismo pasa con tus amistades. Eliges a tus amigxs por su narrativa, por su forma de ver la vida y porque la tuya encaja con la de ellxs.
Puede que sea un concepto un poco difuso, pero párate a pensar, ¿cuál es tu narrativa? ¿Siempre ha sido así o te han sucedido cosas que te han hecho cambiarla? ¿Te gusta tu narrativa o crees que todavía tienes que pulirla? Y lo más importante de todo: ¿te identificas con tu narrativa o has adoptado una para encajar con la de lxs demás?
Lo que somos, narra quiénes somos y eso es lo que nos une y, a su vez, nos hace únicxs.
Creo que todxs tenemos una. Si te paras a pensar, no paramos de comunicar en ningún momento. Nuestra apariencia, lenguaje corporal, forma de actuar, de sentir, de reír, de escribir e incluso de vivir. La forma en la que vivimos y entendemos la vida es una narrativa en sí misma. Tu actitud ante las cosas determina tu narrativa y viceversa. Si encaro mis circunstancias desde un enfoque positivo, mi narrativa también lo será y al revés.
Nada más nacer aprendes a vivir según la narrativa que tu familia ha adoptado, la cual determina tu manera de entender y relacionarte con tu alrededor. Aprendes unas costumbres determinadas, un idioma, unos hábitos, etc. Es en la adolescencia cuando te separas de esto y empiezas a buscar tu propia narrativa, aquello que te diferencia del resto, eso que te hace ser tú. Y todo cambia.
Es más, cuando te enamoras de alguien, te enamoras de su narrativa, no de su físico, o al menos no sólo de eso. La narrativa es lo que hace que el pack en conjunto te atraiga. Lo mismo pasa con tus amistades. Eliges a tus amigxs por su narrativa, por su forma de ver la vida y porque la tuya encaja con la de ellxs.
Puede que sea un concepto un poco difuso, pero párate a pensar, ¿cuál es tu narrativa? ¿Siempre ha sido así o te han sucedido cosas que te han hecho cambiarla? ¿Te gusta tu narrativa o crees que todavía tienes que pulirla? Y lo más importante de todo: ¿te identificas con tu narrativa o has adoptado una para encajar con la de lxs demás?
Lo que somos, narra quiénes somos y eso es lo que nos une y, a su vez, nos hace únicxs.
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